El Vino
Blanco del Ribeiro,
representa más de un 85% de la
producción de la Denominación de
Origen, es el vino de los vinos,
reconocido internacionalmente
como uno de los mejores blancos
del mundo:
A la vista se nos
presentan como unos vinos
limpios y transparentes,
brillantes a la luz. Sus
tonalidades abarcan distintos
amarillos, desde el pálido hasta
el pajizo, casi siempre con
reflejos verdosos que nos hablan
de su frescura.
En nariz nos encontramos
con unos vinos de gran
elegancia, sutileza y a la vez
complejidad, prodigando
exquisitos aromas de distintas
frutas, flores, balsámicos,
especiados…
En boca nos entregan un
magnífico paladar con un
equilibrado paso y unas
agradables sensaciones de finura
y delicadeza, resultando un
conjunto fresco, sabroso y
aromático, que se conjuga con su
buena persistencia y armonía
para ofrecernos un trago largo y
elegante.
Los blancos del Ribeiro
son vinos muy sólidos que
asociamos casi sin pensarlo a
los mariscos y pescados, siendo
también perfecto el maridaje con
quesos suaves, embutidos de
pasta blanca, y en general
platos de sapidez no muy
intensa. |